08 noviembre 2008

Halloween y El Räbechilbi de Richterswil

Antes de hablar del tema que me ha traído a escribir hoy a aquí (El Räbechilbi) comentar primero a modo de introducción, a pesar de que no tiene mucho que ver..., que la semana pasada, como muchos sabréis, se celebró la popular fiesta de "Halloween", cuya palabra deriva de la expresión inglesa "All Hallow's Eve" (Víspera del Día de los Santos). A pesar de que dicha fiesta es mundialmente conocida por ser una fiesta americana hay que decir que, sus orígenes se remontan a los celtas. Aunque la fiesta de "Halloween", en sí, se dice que fue exportada a los Estados Unidos por emigrantes, principalmente irlandeses en el siglo XIX, hacia 1846.

Por lo visto, para los celtas el año terminaba al final del verano, que coincide con nuestro 31 de octubre. Era justo ese día cuando, se suponía que, los espíritus podían abandonar los cementerios por tal de apoderarse de los cuerpos de los vivos para así ellos resucitar. Para que esto no ocurriera los celtas ensuciaban sus casas y las adornaban con objetos horrendos como calveras huesos... y así no los atacaran. Es de ahí que viene la tradición de decorar , la víspera de todos los santos, las casas con motivos siniestros (por no hablar también de los disfraces monstruosos O_O).

Pero si os estáis preguntando de donde viene la "Linterna" de Calabaza de Halloween, tendremos que hablar entonces de los Irlandeses.


En Irlanda era una tradición tallar caras o símbolos horribles en nabos grandes, pero fue al emigrar a América que descubrieron que era más fácil encontrar calabazas que no nabos gigantes, por no decir que, la calabaza, se prestaba mejor a esta actividad de tradición y creatividad.
En América se las denominaron "Jack O'Lanterns" y posiblemente la razón venga de la leyenda irlandesa "Stingy Jack" (Tacaño Jack).

"Jack, un campesino irlandés, estaba de copas con el diablo, cuando se dieron cuenta que ninguno tenía dinero encima. Convenció al diablo que se tenía que convertir en una moneda para pagar la ronda, pero en vez de pasar la moneda al barman, lo metió en su bolsillo junto a una cruz de plata, para que el diablo no pudiese salir. Al final, dejó salir al diablo a cambio de la promesa de que el diablo no le molestaría durante por lo menos un año. Al año, el diablo volvió a por él, pero esta vez Jack (que parece que tenía el don de hablar, ¡como buen irlandés que era!) le convenció que subiera a un árbol para que cogiera fruta para compartir. Mientras el diablo cosechaba, Jack talló una cruz en el tronco del árbol para que el diablo no pudiera bajar. Al final le dejó bajar a cambio de la promesa de no molestarle durante 10 años más y si muriera, no llevar su alma.

Al poco tiempo, Jack murió. Dios no le quería en el cielo, y el diablo, por su promesa, tampoco podía dejarle entrar en el infierno. El diablo le mandó por allí sólo, con un carbón ardiendo para iluminar su camino. Jack metió este carbón en un nabo tallado, y se llegó a conocer como “Jack of the Lantern” (Jack de la linterna) o “Jack O’Lantern"".

Y es de esa tradición Irlandesa de esculpir caras y otros dibujos en nabos gigantes de la que os quería hablar.

Hoy 8 de Noviembre, en un pueblo de Suiza, Richterswil, que se encuentra en la ribera del Lago de Zúrich, se celebra una tradición increíble que incluye toneladas y toneladas de nabos.

Os estoy hablando de la fiesta del "Räbechilbi", una feria del nabo que señala el fin del otoño y el comienzo del invierno.

A pesar de que dicha fiesta se celebra en muchos pueblos suizos,

Richterswil es el que tiene la feria del nabo más conocida del país.
Los orígenes de esta fiesta no son precisos pero pertenece a la fiesta otoñal del Cantón de Zurich. Esta fiesta consiste en realizar una procesión-desfile, además de decorar las calles, casas, hacer estructuras varias... con "nabos vaciados, adornados e iluminados por una vela en su interior".


"Se dice que las mujeres de los campesinos en los montes en lo alto del pueblo utilizaban linternas de nabo para encontrar sus casas después de haber asistido al culto divino en la iglesia en los inviernos oscuros."

"Por la tarde del segundo sábado de noviembre, unos mil participantes, entre niños y adultos, recorren las calles oscuras llevando linternas individuales o enormes estructuras compuestas de centenares de rábanos representando a personas, casas y objetos. Las fachadas de los edificios también están adornadas.


El desfile se abre tradicionalmente con un grupo de mujeres vestidas de negro y representando a "las creyentes de Richterswilerberg que van a misa".


Por lo visto, esta leyenda ha sido desmentida por las investigaciones más modernas, pero como bien he dicho los orígenes no son claros, como tampoco la datación de las primeras fiestas, desfiles. Algunos esmentan que la primera procesión fue en 1950, otros que el primer desfile fue en 1984, e incluso se llega a encontrar por la web que su origen se remonta a la década de 1920.

Quizá saber su origen pueda ser complejo, como lo es con Halloween, pero lo que sí que está claro es que esta fiesta es digna de ver y que todas estas "controversias" de su origen no afectan en absoluto al encanto de estas tradiciones, a la alegría de sus participantes y a la fascinación de los visitantes.

Una amiga estubo allí hace un año y desde entonces que sigue fascinada con ello. ¿Habrá que verlo alguna vez en persona, no creéis?

Información e imagenes obtenidas de:

- Wikipedia Halloween
- Myswitzerland.com
- Arbeistsgruppe Räbchilbi