23 diciembre 2008

La leyenda del Árbol de Navidad

A pocos días de que llegue Navidad me ha surgido una duda que hasta ahora jamás me había cuestionado. Aquellos que desde pequeños celebramos la Navidad estamos acostumbrados a adornar las casa con luces, borlas, el pesebre... y sí, "El Árbol de Navidad".

Éste puede ser natural o artificial, estar adornado con luces de colores, música, bolas, muñequitos de madera... pero la cuestión es: ¿por que? ¿de dónde surge está tradición? Nunca me lo había preguntado, simplemente cada Navidad estaba ahí, adornando la entrada de mi casa dando una alegre bienvenida a familiares y amigos a nuestro hogar.

He encontrado por la red muchas historias que narran cual podría ser el origen de éste árbol pero la que mas me ha llamado la atención es la siguiente historia:


Por lo visto, colocar el Árbol de Navidad en nuestros hogares es una tradición que tiene sus orígenes en la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía el mundo y que en sus ramas estaban sostenidas las estrellas, la luna y el sol.

A la vez también expresaba un símbolo de vida, por no perder su verde follaje en invierno cuando casi toda la naturaleza parecía muerta (lo que explica la costumbre de poner a los árboles luces).
Pero como bien sabéis también hay árboles que pierden sus hojas y es por ello que los germanos también adornaban éstos pues así creían que los espíritus buenos que en ellos habitaban regresarían pronto.
En algunos países nórdicos, durante el invierno se les cortaban algunas ramas para mas tarde decorarlo con pan, fruta y adornos brillantes para alegrar la vida de los habitantes de la casa mientras transcurría el invierno.


Aunque también hay una leyenda europea: que dice que durante una fría noche de invierno, un niño buscaba refugio. Lo recibieron en su casa un leñador y su esposa y le dieron de comer. Durante la noche, el niño se convirtió en un ángel vestido de oro: era el niño Dios. Para recompensar la bondad de los ancianos, tomó una rama de un pino y les dijo que la sembraran, prometiéndoles que cada año daría frutos. Y así fue: aquel árbol dio manzanas de oro y nueces de plata.

Así que sea cual sea la historia... ésta siempre va acompañada de algo "mágico". No sé vosotros pero para mí en estas fechas no hay nada mas agradable y placentero que ver, tanto en mi casa como en otras a las que acudo, un lindo Árbol de Navidad dándome la bienvenida y haciéndome esbozar, por unos segundos, una plácida sonrisa de confort y felicidad

A todos los que me leéis, aunque sea solo de pasada...


^o^ ¡¡FELICES FIESTAS!! ^o^